Probablemente estamos ante el prototipo más radical jamás producido por SEAT. En el fondo, se trata de un Ateca de serie, pero la sustitución de las ruedas por un conjunto de orugas lo convierte en un todoterreno sobreelevado e hiper-ensanchado. Su hábitat natural es la nieve, pero está homologado para circular por la calle… (leer más)


Año: 2017
Unidades producidas: 1
Diésel, 4 cilindros en línea
Disposición: Delantero longitudinal
Diámetro x carrera: 91 mm x 76,4 mm
Cilindrada: 1.968 cc
Distribución: Árbol de levas en cabeza, 4 válvulas por cilindro
Alimentación: Inyección directa, turbo
Potencia máxima: 190 CV a 3.800 rpm
Par máximo: 392 Nm a 1.750 rpm
Tipo: Tracción integral
Cambio: Automático DSG de doble embrague de 7 velocidades
Suspensión delantera:
Independiente, tipo McPherson, con brazo inferior y barra estabilizadora
Suspensión trasera:
Independiente, multibrazo con barra estabilizadora
Dirección: De cremallera, asistida
Delanteros/traseros: Discos
Carrocería: SUV, 5 plazas
Longitud/anchura/altura: 4.389/2.017/1.920 mm
Batalla: 2.621 mm
Peso: 1.755 kg
Probablemente estamos ante el prototipo más radical jamás producido por SEAT. En el fondo, se trata de un Ateca de serie, pero la sustitución de las ruedas por un conjunto de orugas lo convierte en un todoterreno sobreelevado e hiper-ensanchado. Su hábitat natural es la nieve, pero está homologado para circular por la calle.


La presentación del SEAT Ateca en 2016 abrió una nueva vía en el mundo de SEAT, puesto que era el primer SUV de gran serie de la marca. Culminaba así el proyecto iniciado en el Centro Técnico de Martorell con el concept-car SEAT IBX de 2011, y nacía una nueva familia que hoy en día completan el Arona (por abajo) y el Tarraco (por arriba).
La trascendencia del lanzamiento estimuló la imaginación de los ingenieros del Centro Técnico de SEAT, que decidieron adaptar un Ateca para el uso extremo sobre terrenos nevados, con vistas a la SEAT Ateca Snow Experience, un evento para la prensa que se iba a celebrar en 2017.


Realmente los técnicos de SEAT no se anduvieron con chiquitas. Partieron de un Ateca 2.0 TDI 190 CV 4Drive, el modelo más potente de la gama de lanzamiento del Ateca, y procedieron a sustituir las cuatro ruedas por un conjunto de orugas del fabricante norteamericano Mattracks, con un peso de 80 kg cada una.
Aparte de las modificaciones necesarias para la instalación de las mismas, el Ateca Mattracks es una unidad estrictamente de serie… pero su aspecto resulta monstruoso, por su loading="lazy" altura y anchura descomunales. Y sobre terrenos nevados se desenvuelve como pez en el agua: no hay espacio nevado que se le resista, pero incluso para un caso de apuro dispone de un poderoso cabrestante en la parte trasera.


Entre febrero y marzo de 2017, el prototipo fue homologado y matriculado por SEAT. Por tanto, puede circular normalmente por la vía pública (siempre con una persona autorizada al volante), aunque sobre asfalto su manejabilidad resulta bastante torpe… ¡más vale esperar a que nieve!
Concluido su ciclo en el Centro Técnico, el Ateca Mattracks forma parte hoy en día de la Colección de SEAT Históricos, como un símbolo de las locuras que son capaces de inventar los ingenieros de SEAT cuando se les da rienda suelta.