El SEAT Marbella Playa fue un ejercicio de estilo presentado en el Salón del Automóvil de Fráncfort de 1991. Era un concept-car con formato de mini pick-up playero, cuyas premisas de diseño eran combinar un estilo desenfadado con una gran funcionalidad… (leer más)

Año: 1991
Unidades producidas: 1
Gasolina, 4 cilindros en línea
Disposición: Delantero transversal
Diámetro x carrera: 65 mm x 68 mm
Cilindrada: 903 cc
Distribución: Válvulas en culata, con varillas y balancines
Alimentación: 1 carburador Weber con regulación electrónica
Potencia máxima: 40 CV a 5.500 rpm
Par máximo: 62 Nm a 3.200 rpm
Velocidad máxima: 120 km/h
Tipo: Tracción delantera
Cambio: Manual de 5 velocidades, más marcha atrás
Embrague: Monodisco en seco
Suspensión delantera:
Independiente, tipo McPherson, con muelles y amortiguadores
Suspensión trasera:
Eje rígido, con ballestas semielípticas longitudinales y amortiguadores
Dirección: De cremallera
Delanteros/traseros: Disco/tambor
165/65 R13
Carrocería: pick-up 2 puertas, 4 plazas
Longitud/anchura/altura: 3.475/1.460/1.545 mm
Batalla: 2.160 mm
Peso: 680 kg
El SEAT Marbella Playa fue un ejercicio de estilo presentado en el Salón del Automóvil de Fráncfort de 1991. Era un concept-car con formato de mini pick-up playero, cuyas premisas de diseño eran combinar un estilo desenfadado con una gran funcionalidad.


El diseño del concept-car Marbella Playa fue obra de los especialistas de SEAT Design, el departamento de diseño del Centro Técnico de SEAT en Martorell. En SEAT Design trabajaban 33 diseñadores capitaneados por José María Martínez Serra. El Marbella Playa fue su primer proyecto completo de un coche, desde los bocetos iniciales hasta el prototipo funcional.
El resultado fue la gran sorpresa de SEAT en el Salón de Fráncfort de 1991, celebrado en septiembre, donde el concept-car Marbella Playa compartía protagonismo con los últimos modelos de SEAT, el Toledo y el Ibiza New Style. Los especialistas de SEAT Design habían rematado los proyectos de Giugiaro para el Toledo y el Ibiza New Style en el Centro Técnico, y supieron insuflar un inconfundible aire de familia al Marbella Playa, con un frontal similar al de los nuevos SEAT.


Pero lo más destacado de este ejercicio de estilo era la originalidad de sus soluciones, que lo convertían en ideal para el ocio, el deporte y las vacaciones. En la parte trasera montaba dos asientos plegables situados transversalmente, y en el interior de la puerta trasera se guardaba una práctica maleta multiusos. En los dos montantes centrales se escondían una bandeja para las bebidas (a la izquierda) y un armario que podía hacer la función de nevera (a la derecha). Los asientos anatómicos delanteros y el volante eran de diseño exclusivo.
La capota de lona también era muy original. Sus soportes laterales se podían articular hacia arriba, de manera que, con la capota puesta, el Marbella Playa tenía un techo más loading="lazy" alto y ofrecía un mayor espacio interior. La estructura tubular para soportar la capota se guardaba en un cajón en el interior de la puerta trasera. Todo esto se combinaba con un diseño fresco y colores vivos, con una atractiva combinación de tonalidades entre los elementos plásticos y las partes tapizadas de tela.


Por fuera, el bonito color amarillo usado en la carrocería y las llantas sería el origen del famoso kiwi de los SEAT Ibiza Kit Car y el primer Ibiza CUPRA. Además de la nueva parrilla, destacaban los parachoques envolventes de nuevo diseño (con faros antiniebla integrados en los delanteros), los nuevos pilotos traseros, las llantas de aleación y la rueda de repuesto sobre la puerta trasera, un detalle que reforzaba el aspecto todoterreno.
No obstante, el Marbella Playa era mucho más que un ejercicio de estilo, ya que el Centro Técnico de Martorell lo usó como banco de pruebas de una innovación tecnológica desarrollada por los ingenieros de SEAT. Se trataba de un nuevo sistema de carburador con regulación electrónica, denominado EAi (Electronic Air injection). Este dispositivo permitía el uso del catalizador en el fiable motor de 903 cc del Marbella, y después de estrenarse en el concept-car pasó a los Marbella de serie en 1992.


En un principio, este concept-car sobre la base del Marbella se iba a llamar Petit, pero finalmente recuperó la denominación Playa que SEAT ya había usado en 1987 para bautizar la primera serie limitada del Marbella.
El concept-car Marbella Playa tuvo tan buena acogida en el Salón de Fráncfort que SEAT decidió comercializar en el mercado alemán una serie limitada de un Marbella Special pick-up, llamada también Playa, pero muy distinta del prototipo del salón y más cercana al recordado SEAT Panda Terra de 1983.


SEAT HISTÓRICOS conserva el concept-car Marbella Playa y también una unidad de la serie limitada Marbella Special Playa. También forma parte de la Colección un prototipo posterior de Marbella pick-up, más austero y utilitario, que quedó en un ejemplar único.

