Marbella Diésel


A principios de los años 90, SEAT estuvo a punto de lanzar una versión diésel del pequeño Marbella. Se llegó a construir un prototipo, que finalmente quedó en un modelo único… (leer más)

img1

FICHA TÉCNICA

Año: 1990

Unidades producidas: 1

Diésel, 4 cilindros en línea

Disposición: Delantero transversal

Diámetro x carrera: 75 mm x 79,1 mm

Cilindrada: 1.398 cc

Distribución: 1 árbol de levas en cabeza

Alimentación: Inyección en precámara

Potencia máxima: 48 CV a 4.500 rpm

Par máximo: 83 Nm a 2.900 rpm

Velocidad máxima: 125 km/h

Tipo: Tracción delantera

Cambio: Manual de 5 velocidades, más marcha atrás

Embrague: Monodisco en seco

Suspensión delantera:
Independiente, tipo McPherson, con muelles y amortiguadores

Suspensión trasera:
Eje rígido, con ballestas semielípticas longitudinales y amortiguadores

Dirección: De cremallera

Delanteros/traseros: Disco/tambor

145/80 SR-13

Carrocería: utilitario 3 puertas, 5 plazas

Longitud/anchura/altura: 3.475/1.500/1.445 mm

Batalla: 2.160 mm

Peso: 800 kg

A principios de los años 90, SEAT estuvo a punto de lanzar una versión diésel del pequeño Marbella. Se llegó a construir un prototipo, que finalmente quedó en un modelo único.

El SEAT Marbella se había presentado a finales de 1986. Era el resultado de la adaptación estética del Panda a la renovada imagen de la gama SEAT, conservando un marcado acento juvenil. Su motor era el conocido bloque gasolina de 903 cc y 40 CV, estrenado en 1969 en el 850 Sport Spider, pero profundamente renovado. Su sencillez y fiabilidad resultaban ideales para el Marbella.

Ya en 1987, SEAT presentó la furgoneta Terra, el derivado comercial del Marbella, inicialmente con el mismo motor gasolina que este. A principios de 1990, la gama de la Terra se amplió con un motor diésel 1.3 de 45 CV y caja de cambios de 5 marchas (1.4 y 48 CV a partir de 1991).

Era la primera vez que un SEAT “pequeño” montaba un motor diésel, y también la primera que SEAT utilizaba en su gama un motor de origen Volkswagen. La Terra D, pues, fue el primer gran fruto de la integración de SEAT en el Grupo VW. Se adelantó un año al SEAT Toledo, el primer SEAT desarrollado íntegramente dentro de la órbita del Grupo VW.

No obstante, antes de la Terra D hubo otro SEAT con motor VW, el Marbella Proto de 1988, creado para competir en rallys de tierra. La experiencia adquirida por los ingenieros de SEAT en la adaptación del motor VW 1.3 de gasolina en el Marbella Proto agilizó enormemente el desarrollo de la SEAT Terra D en el Centro Técnico de Martorell.

De hecho, al principio el proyecto de una versión diésel de la Terra discurrió en paralelo con el de un Marbella diésel. Los ingenieros del Centro Técnico llegaron a construir este prototipo de Marbella D totalmente funcional, con el mismo motor que la Terra D. La base era el Marbella Special, la denominación que había recibido la versión básica de la gama Marbella a partir de 1989.

Sin embargo, en el caso del Marbella, las ventajas de la motorización diésel no se revelaron tan decisivas como en la furgoneta Terra. Por un lado, el Marbella de gasolina ya ofrecía un consumo muy bajo, lo cual dificultaba amortizar el incremento de precio de la versión diésel. Por otro lado, el motor diésel suponía un sensible aumento de peso y tenía un funcionamiento más rudo.

En cambio, estos inconvenientes pasaban desapercibidos en un vehículo destinado a un uso profesional como la Terra, con una utilización más intensiva (que permitía compensar rápidamente el mayor precio de la versión diésel) y la mayor parte del tiempo a plena carga (para lo cual ayudaba mucho la mayor entrega de par del motor diésel).

Así pues, el Marbella continuó con el eficiente motor gasolina de 903 cc hasta que se dejó de fabricar en 1998. Para entonces, la SEAT Terra ya había sido sustituida por la SEAT Inca como vehículo comercial ligero. Por su parte, el Marbella fue reemplazado por el SEAT Arosa, que, a finales del año de su lanzamiento, en 1997, sí que recibió una versión diésel.

SEAT HISTÓRICOS conserva el prototipo del Marbella Special Diésel, de color blanco, una muestra del intenso trabajo de desarrollo realizado por SEAT en el Centro Técnico de Martorell.