A finales de los años 80, SEAT puso en marcha un ambicioso proyecto para competir en el Dakar. El vehículo desarrollado por los ingenieros de SEAT Sport fue el espectacular Toledo Marathon, que en 1993 y 1994 disputó la Copa del Mundo de Rallys Todoterreno… (leer más)

Presentación: mayo 1993
Unidades producidas: 2
Gasolina, 5 cilindros en línea
Disposición: Central longitudinal
Diámetro x carrera: 79,5 x 85 mm
Cilindrada: 2.122 cc
Distribución: 1 árbol de levas en cabeza, 2 válvulas por cilindro
Alimentación: Inyección electrónica multipunto
Potencia máxima: 330 CV a 5.500 rpm
Par máximo: 480 Nm a 4.000 rpm
Tipo: Tracción total, diferencial central bloqueable, delantero y trasero autoblocantes
Cambio: Manual de 6 velocidades
Embrague: Bidisco
Tipo: estructura tubular de acero, carrocería de materiales compuestos
Suspensión delantera/trasera: Triángulos superpuestos, doble amortiguador y muelle
Dirección: De cremallera, asistida
Delanteros/traseros: Discos ventilados de 330 mm de diámetro. Pinzas de 4 pistones
Neumáticos: Michelin
Llantas de aleación de 17”
Largo/ancho/alto: 4.320/1.770/1.620 mm
Batalla: 2.800 mm
Peso en vacío: 1.350 kg
Depósito de combustible: 400 litros
A finales de los años 80, SEAT puso en marcha un ambicioso proyecto para competir en el Dakar. El vehículo desarrollado por los ingenieros de SEAT Sport fue el espectacular Toledo Marathon, que en 1993 y 1994 disputó la Copa del Mundo de Rallys Todoterreno.


SEAT Sport se había fundado a finales de 1985, y su primer prototipo de competición había sido el Ibiza Bimotor de tracción total para el Campeonato de España de Rallyes de Tierra. Le siguió el Marbella Proto, también para el nacional de tierra, pero en la categoría de dos ruedas motrices. Entonces SEAT decidió pasar a los raids, y en el Salón de Barcelona de 1989 se presentó la maqueta de un Ibiza Marathon.
Sin embargo, finalmente la base elegida para el prototipo fue el Toledo, el último modelo de SEAT, presentado en 1991. Pero el desarrollo del prototipo y la experiencia del equipo en los raids ya había arrancado en 1989. Durante tres temporadas, el equipo presidido por el ingeniero Vicenç Aguilera (también era el responsable del Centro Técnico de Martorell) y dirigido por Gaby Cortés participó en el Campeonato de España de Rallys Todoterreno. Utilizaron otros modelos del Grupo VW desarrollados por SEAT Sport, que en 1990 inauguró unas nuevas instalaciones en Abrera, donde en la actualidad se encuentra CUPRA Racing.


El proyecto del Toledo Marathon iba a ser el primer programa internacional de SEAT desde el Trofeo de Marcas conquistado en el Rally de Montecarlo de 1977. Para el regreso a la loading="lazy" alta competición, SEAT había optado por una especialidad que admitiera los coches prototipo, con un gran parecido con los vehículos de serie y, al mismo tiempo, un amplio margen para demostrar la capacidad tecnológica de la marca.
El proyecto definitivo del Toledo Marathon arrancó en octubre de 1990. El vehículo se desarrolló según las especificaciones del reglamento internacional del Grupo T3 (vehículos prototipo todoterreno). Sobre una estructura multitubular, la carrocería de materiales compuestos escondía un motor de 330 CV en posición central, con tracción a las cuatro ruedas, diferencial central (bloqueable) y diferenciales autoblocantes en ambos ejes.


SEAT Sport trabajó especialmente en las suspensiones, muy importantes en este tipo de carreras. Su diseño de dobles triángulos era una de las soluciones más avanzadas e innovadoras del Toledo Marathon, con un recorrido de 30 centímetros. Al mismo tiempo, la similitud de formas con el Toledo estaba muy lograda.
El desarrollo final del Toledo Marathon se llevó a cabo durante 1992, con Josep Maria Servià como piloto, que ya había competido años atrás con el Ibiza Bimotor. Para ello, SEAT Sport incluso construyó una pista de pruebas en terrenos del Centro Técnico de Martorell. Aplicando toda la experiencia y conocimientos obtenidos en los años anteriores, se consiguió poner a punto un coche muy equilibrado, fiable y competitivo.


Por fin, el SEAT Toledo Marathon se presentó en el Salón de Barcelona de 1993, a mediados de mayo. Un mes y medio más tarde, y después de haber completado 5.000 kilómetros de pruebas, el Toledo debutaba en la Baja Portugal, puntuable para la Copa del Mundo FIA de Rallyes Todoterreno, con Servià y su copiloto Enric Oller.
La siguiente prueba fue la Baja Aragón, donde Cyril Neveu pilotó la segunda unidad del Toledo Marathon. Las expectativas del equipo se confirmaron en el Raid de Grecia, donde Servià encabezó el doblete de los Toledo Marathon, secundado por Antoni Rius y Manel Casanova. Fue el primer triunfo internacional de la historia de SEAT.


En 1994, los Toledo Marathon disputaron tres rallyes todoterreno y subieron al podio en los tres. Erwin Weber/Manfred Hiemer fueron segundos en la Baja Portugal y terceros en la Baja Aragón, donde Servià fue cuarto. El piloto gerundense terminó segundo en el Raid de Grecia, en diciembre, la última participación del Toledo Marathon.
Con vistas a 1995 estaba previsto competir en el Dakar, pero el proyecto del Toledo Marathon se dio por concluido y, en su lugar, SEAT Sport dio el salto al Campeonato del Mundo de Rallyes, donde las cualidades del nuevo SEAT Ibiza ofrecían una magnífica base para la competición, pero esta vez con un vehículo estrechamente derivado de la serie.


Así pues, en 1995 el SEAT Ibiza GTI de Grupo A tomó el relevo del Toledo Marathon y consiguió la tercera posición en el Campeonato del Mundo de Marcas 2 Litros. Fue el preámbulo del primer título mundial de SEAT, conquistado por el Ibiza Kit Car en la temporada de su debut en el Mundial de Marcas 2 Litros, en 1996. Pero esa es otra historia…
SEAT HISTÓRICOS conserva en estado totalmente original la única unidad superviviente de las dos construidas del SEAT Toledo Marathon. El vehículo se mantiene en perfecto orden de marcha y en varias ocasiones ha sido objeto de pruebas y reportajes en la prensa especializada.