Presentado en el Salón de Barcelona de 1991, el SEAT Toledo fue el primer modelo de la marca desarrollado totalmente dentro de la órbita del Grupo Volkswagen. Diseñado por Giorgio Giugiaro, presentaba un concepto inédito en su época: una berlina de tres volúmenes con un amplio portón posterior. La versión 2.0i GT montaba un elástico motor de 2 litros y 115 CV… (leer más)

Lanzamiento: Marzo 1991
Cese de producción: Inicios 1999
Precio: 2.468.012 Ptas. (Toledo 2.0 GT, 1991)
Unidades producidas: 559.041 (total Toledo I)
Gasolina, 4 cilindros en línea
Disposición: Delantero transversal
Diámetro x carrera: 82,5 mm x 92,8 mm
Cilindrada: 1.984 cc
Distribución: 1 árbol de levas en cabeza accionado por correa dentada
Alimentación: Inyección electrónica multipunto
Potencia máxima: 115 CV a 5.400 rpm
Par máximo: 165,7 Nm a 3.200 rpm
Velocidad máxima: 196 km/h
Tipo: Tracción delantera
Cambio: Manual de 5 velocidades, más marcha atrás
Embrague: Monodisco en seco
Suspensión delantera:
Independiente, tipo McPherson, con triángulo inferior, muelles helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora
Suspensión trasera:
Semiindependiente, brazos tirados con eje torsional, muelles helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora
Dirección: De cremallera, asistida
Delanteros/traseros: Discos ventilados/discos, ABS
185/60 SR 15
Carrocería: berlina 3 volúmenes, 5 puertas, 5 plazas
Longitud/anchura/altura: 4.321/1.662/1.424 mm
Batalla: 2.471 mm
Peso: 1.125 kg
Presentado en el Salón de Barcelona de 1991, el SEAT Toledo fue el primer modelo de la marca desarrollado totalmente dentro de la órbita del Grupo Volkswagen. Diseñado por Giorgio Giugiaro, presentaba un concepto inédito en su época: una berlina de tres volúmenes con un amplio portón posterior. La versión 2.0i GT montaba un elástico motor de 2 litros y 115 CV.


Pero el Toledo representaba mucho más que un nuevo modelo. Fue la culminación de uno de los mayores retos que un fabricante de coches haya afrontado jamás. El Toledo fue el tercer gran proyecto propio de SEAT después de la separación con el anterior socio técnico, tras los Ronda/Málaga y el Ibiza, desarrollados en el Centro Técnico de SEAT en Martorell y propulsados por los motores SEAT System Porsche.
En cambio, el Toledo fue el primer SEAT cuya gama ya contaba con los motores del Grupo Volkswagen. No obstante, no fue el primer SEAT con un motor VW: dicho honor correspondió a la furgoneta Terra Diesel de 1990.


El Toledo fue el sustituto del SEAT Málaga, pero su concepto era mucho más moderno. El diseño de la Ital Design de Giugiaro para SEAT era una compacta berlina de 4,3 metros, pero con la peculiaridad de tener 5 puertas, combinando la elegancia de un automóvil de 3 volúmenes con la practicidad del portón posterior. Así, el Toledo disponía de un cavernoso maletero de 550 litros (mayor incluso que el del Málaga, que ya era enorme) y, además, su capacidad se podía duplicar abatiendo los asientos traseros.
Esta fue una de las grandes razones de su éxito en el segmento medio-alto de las berlinas, junto con un buen rendimiento y economía de consumo, y una gran comodidad y estabilidad. La calidad del proyecto Toledo (más de 4 años de desarrollo en el Centro Técnico de Martorell) supuso la mayoría de edad de la nueva SEAT.


La gama inicial del Toledo estaba formada por seis motores de gasolina y diésel, combinados con cuatro niveles de acabado: CL, GL, GLX y GT. El acabado GT era el más loading="lazy" alto de la gama y estaba disponible con los dos motores más potentes: el 2.0 de 115 CV y el 1.8 16v de 128 CV. En 1995, este último fue sustituido por un 2.0 16v de 150 CV. A finales de ese año, el Toledo también recibió el famoso motor diésel TDI de 90 CV y, un año más tarde, el TDI de 110 CV.
Además, el Toledo fue el primer SEAT con frenos antibloqueo ABS, de serie en este acabado GT. El Toledo GT se distinguía del resto de la gama por las llantas de aleación, los paragolpes y las taloneras en el color de la carrocería, el discreto y bien integrado alerón trasero posterior, el ordenador de a bordo y el logo GT en la calandra, las taloneras, los pilotos traseros y el volante.


El nuevo estilo dinámico del Toledo se notaba también en detalles como el catadióptrico que unía los dos pilotos traseros. El efecto era parecido al del actual León IV, en que la luz trasera recorre todo el ancho de la carrocería.
Por otro lado, el Toledo fue el último nuevo modelo fabricado en la planta de SEAT en Zona Franca, puesto que el Ibiza II de 1993 ya se fabricó directamente en la nueva fábrica de Martorell (aunque en Zona Franca se siguió fabricando el Marbella cuando el Toledo se trasladó también a Martorell en 1994).


Muy vinculado pues a Barcelona, el Toledo llegó al mercado en un momento muy emocionante para la ciudad, poco antes de los Juegos Olímpicos de 1992. SEAT fue un colaborador activo del evento y el Toledo fue el modelo estrella de la flota de 2.000 coches que SEAT cedió a la organización. Además, SEAT construyó en el Centro Técnico el prototipo Toledo Eléctrico Olímpico, una versión 100% eléctrica del Toledo que se usó en la prueba olímpica de maratón (según la normativa del COI tenía que ser abierta por un vehículo de cero emisiones).
SEAT HISTÓRICOS conserva este Toledo 2.0i GT, fabricado en 1994. Todavía corresponde a la primera versión del modelo, antes del ligero restyling que recibió el Toledo en 1995, que apenas loading="lazy" alteró su línea. Las únicas diferencias de esta unidad respecto a los primeros Toledo GT se encuentran en el interior, con una nueva tapicería y un nuevo volante con airbag y ya sin el logo GT. El coche se encuentra en perfecto orden de marcha y, pese a su tecnología todavía plenamente moderna, empieza a merecer consideración como vehículo clásico.
