
A pesar de sus colores, este coche no es un taxi de Barcelona... Se trata de un SEAT Ronda muy especial, preparado por la oficina técnica de la marca para resaltar los elementos de diseño propio del primer SEAT de la nueva era. No es exagerado afirmar que tal vez sea la unidad de mayor trascendencia histórica de la Colección de SEAT HISTÓRICOS…(leer más)

Año: 1983
Unidades producidas: 1
Gasolina, 4 cilindros en línea
Disposición: Delantero transversal
Diámetro x carrera: 73 mm x 71,5 mm
Cilindrada: 1.197 cc
Distribución: Válvulas en culata, con varillas y balancines
Alimentación: 1 carburador Bressel 32
Potencia máxima: 65 CV a 5.800 rpm
Par máximo: 92,2 Nm a 3.000 rpm
Velocidad máxima: 150 km/h
Tipo: Tracción delantera
Cambio: Manual de 5 velocidades, más marcha atrás
Embrague: Monodisco en seco
Suspensión delantera:
Independiente, tipo McPherson, con muelles helicoidales y amortiguadores hidráulicos
Suspensión trasera:
Independiente, con ballesta transversal y amortiguadores hidráulicos
Dirección: De cremallera
Delanteros/traseros: Disco/tambor
155 SR-13
Carrocería: compacto 2 volúmenes, 5 puertas, 5 plazas
Longitud/anchura/altura: 4.010/1.650/1.400 mm
Batalla: 2.450 mm
Peso: 880 kg
A pesar de sus colores, este coche no es un taxi de Barcelona... Se trata de un SEAT Ronda muy especial, preparado por la oficina técnica de la marca para resaltar los elementos de diseño propio del primer SEAT de la nueva era. No es exagerado afirmar que tal vez sea la unidad de mayor trascendencia histórica de la Colección de SEAT HISTÓRICOS.


El lanzamiento del SEAT Ronda en junio de 1982 supuso un punto de inflexión en la trayectoria de la compañía. Fue el primer modelo nuevo de SEAT como marca independiente y, por tanto, lució desde el primer día el nuevo logotipo de la "S". Y también fue el primero bautizado con el nombre de una ciudad española (junto con la versión Marbella del SEAT Panda, presentada unos meses antes).
Sin embargo, durante este periodo SEAT también tuvo que hacer frente a una demanda de arbitraje interpuesta por su antiguo socio técnico, Fiat, ante la Cámara de Comercio Internacional de París. Eso sucedió a mediados de noviembre de 1982, justo cuando SEAT alcanzaba los 5 millones de coches producidos desde 1953... hito que correspondía a un Ronda, claro. El fabricante italiano argüía que el Ronda era demasiado parecido al Fiat Ritmo y pretendía suspender la exportación del nuevo modelo a Europa a través de la red comercial propia de SEAT, prevista para 1983.


El contencioso se resolvió a favor de SEAT al cabo de un año, el 24 de noviembre de 1983, cuando el loading="lazy" alto tribunal internacional dio la razón a SEAT. La prueba decisiva fue este llamativo Ronda 1.2 GLX (denominación para los mercados de exportación del Ronda 65 CL pero con un equipamiento superior), con las partes distintas del Ritmo pintadas en amarillo y las partes iguales, en negro. Ante el peso de esta evidencia, los jueces no tuvieron más remedio que desestimar la demanda de Fiat: el Ronda cumplía escrupulosamente los términos del acuerdo suscrito por ambas partes, según el cual SEAT podría exportar a través de una red propia modelos de origen Fiat convenientemente reestilizados.
El primero de ellos había sido el Ronda, que en el Centro Técnico de SEAT en Martorell tenía el código interno S-2 (el S-1 sería el futuro y totalmente original SEAT Ibiza y el S-3, el Málaga). Con la colaboración del diseñador italiano Rayton Fissore, los ingenieros de SEAT transformaron por completo el Ritmo, con un frontal, parachoques delantero y trasero, salpicadero y habitáculo completamente nuevos, además de otros detalles menores, como las manetas de las puertas, las llantas o el marco de la luneta trasera, y un mayor equipamiento en general.

A pesar del contencioso en marcha, SEAT había iniciado ya la exportación del Ronda con su propia red desde abril de 1983, y ese primer año la marca exportó un total de 25.726 Rondas a países europeos como Alemania, Francia, Italia, Austria, Bélgica, Holanda y, también, Israel. A partir de la sentencia favorable del tribunal de París, las exportaciones de la red de SEAT se dispararon y en 1984 alcanzaron las 81.320 unidades.
El símbolo del lanzamiento internacional de SEAT a gran escala fue el Ronda y, en concreto, esta unidad de exportación 1.2 GLX pintada de amarillo y negro. El coche presentado como prueba ante los jueces del loading="lazy" alto tribunal nunca se matriculó y pasó a conservarse celosamente en las instalaciones de SEAT Barcelona. Hoy, este Ronda con apenas cuarenta kilómetros recorridos ilustra uno de los grandes episodios de la historia de SEAT, la lucha por la supervivencia de la marca.