
El SEAT Ritmo fue un modelo compacto del segmento C y el sustituto del veterano SEAT 124; es decir, el primer antecesor del actual León. Fue el último SEAT lanzado todavía en los años 70 y el primer SEAT de gran serie bautizado con un nombre en lugar de una cifra… (leer más)


Lanzamiento: Abril 1979
Cese de producción: Verano 1982
Precio: 552.224 Ptas.
Unidades producidas: 118.480
Gasolina, 4 cilindros en línea
Disposición: Delantero transversal
Diámetro x carrera: 80 mm x 71,5 mm
Cilindrada: 1.438 cc
Distribución: Válvulas en culata, con varillas y balancines
Alimentación: 1 carburador Bressel 32
Potencia máxima: 77 CV a 5.600 rpm
Par máximo: 112,7 Nm a 2.800 rpm
Velocidad máxima: 160 km/h
Tipo: Tracción delantera
Cambio: Manual de 4 velocidades, más marcha atrás
Embrague: Monodisco en seco
Suspensión delantera:
Independiente, tipo McPherson, con muelles helicoidales y amortiguadores hidráulicos
Suspensión trasera:
Independiente, con ballesta transversal y amortiguadores hidráulicos
Dirección: De cremallera
Delanteros/traseros: Disco/tambor
145 SR-13
Carrocería: compacto 2 volúmenes, 5 puertas, 5 plazas
Longitud/anchura/altura: 3.940/1.650/1.400 mm
Batalla: 2.450 mm
Peso: 880 kg
El SEAT Ritmo fue un modelo compacto del segmento C y el sustituto del veterano SEAT 124; es decir, el primer antecesor del actual León. Fue el último SEAT lanzado todavía en los años 70 y el primer SEAT de gran serie bautizado con un nombre en lugar de una cifra.


Hasta la aparición del Ritmo, todos los SEAT habían tenido una cifra como denominación, ya fuera correspondiente a la cilindrada del motor (1400, 600…) o al código interno (124, 131…). El cambio de paradigma de la moderna arquitectura técnica del Ritmo, el primer compacto “todo adelante” de la marca, llevó a buscar un nombre que rompiera con el pasado.
El SEAT Ritmo se presentó en abril de 1979, en el Salón del Automóvil de Barcelona. Ese año recibió el galardón de Coche del Año en España, que una década antes había recibido el primer 124. En diez años, la arquitectura del automóvil de tipo medio había experimentado toda una revolución. Del esquema clásico de berlina tres volúmenes del 124, con motor delantero y tracción trasera, se había pasado a la carrocería de dos volúmenes y portón trasero del Ritmo, con tracción delantera y motor delantero transversal.


No obstante, el Ritmo tuvo un antecedente en la gama SEAT: el 128-3P de finales de 1976. Solo estuvo tres años en producción y tenía únicamente tres puertas, pero era casi un “compacto” y contaba con portón trasero, de manera que anticipaba la fisonomía del futuro Ritmo, además de su oferta mecánica.
La gama inicial del Ritmo contaba con dos motores (los conocidos bloques de 1.197 y 1.438 cc, con 64 y 77 CV) y dos niveles de acabados (L y CL), que se combinaban para ofrecer tres versiones: Ritmo 65 L, 65 CL y 75 CL. Como se ve, la cifra de potencia servía para identificar el motor utilizado (un sistema también usado más adelante en el Panda y el Ronda). En todas las versiones, la carrocería era de cinco puertas y la caja de cambios, de 4 marchas.


En noviembre de 1980 apareció el Ritmo D, con un motor diésel 1.7 de 55 CV. Fue el primer diésel ligero de tracción delantera del mercado español. Además de la versión loading="lazy" alto de gama 75 CLX, también de 1980 (con caja de cambios de 5 marchas), a principios de 1982 apareció el fugaz Ritmo Crono 100, con el motor 1.6 biárbol de 95 CV.
Fue el canto del cisne del Ritmo, porque en el Salón de Barcelona de 1982 apareció el nuevo Ronda. El Ronda era el rediseño exclusivo del Ritmo realizado por SEAT como marca independiente; es decir, el primer SEAT de la nueva era de la compañía.


Así pues, el Ritmo también estuvo solo tres años en producción, pero ocupa un lugar importante en la cronología de la marca como protagonista de la transición de la berlina de tracción trasera al hatchback de tracción delantera en el segmento medio del mercado.
Pero no solo el diseño del Ritmo era revolucionario; también su método de fabricación. Fue el primer SEAT en el que se automatizó en gran medida la soldadura y ensamblado de la carrocería. Además, su diseño era muy moderno y aerodinámico. Destacaban los parachoques integrados de material plástico. En cierto modo, recordaban a los innovadores parachoques que le habían valido el apodo de “Bocanegra” al SEAT 1200 Sport de 1975, el primer SEAT de diseño 100% original.

Esta unidad de SEAT Ritmo es un 75 CL, matriculado en Barcelona hacia finales de 1979, el primer año de producción del modelo. Es de color azul claro metalizado y forma parte de la Colección de SEAT HISTÓRICOS desde los comienzos de la Colección en la Nave A122.