El SEAT Málaga fue la primera berlina de tracción delantera de SEAT. Su presentación en 1985 supuso la culminación del esfuerzo de SEAT por dotarse de una familia de modelos propia. Con diseño de Giugiaro y los reputados motores SEAT System Porsche, era el escalón superior de la gama SEAT… (leer más)

Lanzamiento: Primavera 1985
Cese de producción: Inicios 1991
Unidades producidas: 231.946
Precio: 925.441 Ptas.
Gasolina, 4 cilindros en línea
Disposición: Delantero transversal
Diámetro x carrera: 83 mm x 67,5 mm
Cilindrada: 1.461 cc
Distribución: 1 árbol de levas en cabeza, con taqués hidráulicos
Alimentación: 1 carburador Weber 32
Potencia máxima: 85 CV a 5.600 rpm
Par máximo: 116 Nm a 3.500 rpm
Velocidad máxima: 165 km/h
Tipo: Tracción delantera
Cambio: Manual de 5 velocidades, más marcha atrás
Embrague: Monodisco en seco
Suspensión delantera:
Independiente, tipo McPherson. Muelles helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora
Suspensión trasera:
Independiente, con ballesta transversal y amortiguadores hidráulicos
Dirección: De cremallera
Delanteros/traseros: Discos/tambores
165/65 R14
Carrocería: berlina 4 puertas, 5 plazas
Longitud/anchura/altura: 4.273/1.650/1.400 mm
Batalla: 2.450 mm
Peso: 975 kg
El SEAT Málaga fue la primera berlina de tracción delantera de SEAT. Su presentación en 1985 supuso la culminación del esfuerzo de SEAT por dotarse de una familia de modelos propia. Con diseño de Giugiaro y los reputados motores SEAT System Porsche, era el escalón superior de la gama SEAT.


SEAT se reinventó en los años 80, iniciando la segunda época de su historia, ahora como fabricante independiente. El SEAT Ibiza de 1984 ha sido considerado, con razón, el símbolo del nuevo comienzo de la marca, pero no hay que olvidar la importancia que tuvo en su momento el SEAT Málaga, la gran berlina de SEAT para la segunda mitad de los 80.
De hecho, cuando el Centro Técnico de SEAT en Martorell planificó los proyectos que iban a dar vida a esta nueva SEAT, los modelos previstos eran tres: el S-1 iba a ser el futuro Ibiza, sustituto del 127 en el segmento B; el S-2 era el Ronda, modelo compacto del segmento C, que fue el primero en llegar al mercado (en 1982), y el S-3 era el Málaga, la berlina del segmento D que reemplazó al SEAT 131.


Con la aparición del Málaga, SEAT completó una gran familia de modelos propios, formada por el Fura Dos (se iba a dejar de fabricar precisamente en 1985), el Ibiza, el Ronda y el Málaga, a la que a finales de 1986 se añadiría el Marbella como utilitario del segmento A.
El proyecto del Málaga en el Centro Técnico de Martorell arrancó a principios de 1981 y culminó con su presentación mundial en el Salón del Automóvil de Barcelona de 1985 (dos días antes de la apertura de puertas del salón se efectuó una presentación de prensa del modelo… en Málaga, cómo no).


Al igual que para el Ibiza, el Centro Técnico dirigió un proyecto en el que contó con los mejores especialistas europeos. Giugiaro y su equipo de Ital Design se encargaron del diseño; Karmann, del desarrollo de la carrocería; los motores eran los SEAT System Porsche, mientras que la firma española de diseño Astesa se encargó del proyecto y creación de los interiores. Con todo ello, el Málaga concentraba la tecnología más moderna, un avanzado diseño de seguridad y la máxima economía de mantenimiento.
Así pues, el Málaga sustituía con ventaja al SEAT 131, que se había lanzado diez años antes, en 1975, y se había dejado de fabricar el año anterior, en 1984. El éxito del Málaga en el mercado español fue inmediato, y ya en 1985 se vendieron en España más unidades de Málaga que de Ibiza. Si el 131 había sido el Coche del Año en España de 1976, el Málaga recibió el mismo galardón en 1986.


El 131 todavía era una berlina clásica de motor delantero y tracción trasera. El Málaga fue la primera berlina SEAT de tracción delantera, también con un clásico diseño de tres volúmenes, pero superior en todo al 131. Con una longitud muy parecida, la concentración de los órganos mecánicos en el vano delantero y la ausencia del túnel de transmisión posibilitaban una habitabilidad y un maletero mucho mayores en el nuevo modelo.
En concreto, el maletero del Málaga era simplemente cavernoso, con nada menos que 515 litros de capacidad (normas ISO; casi 600 litros en la medición por esferas). También ofrecía mejores prestaciones y un consumo muy inferior: con 4,9 litros a los 100 km homologados en carretera a 90 km/h (tanto en gasolina como en diésel) y un depósito de 50 litros, el Málaga presumía de una autonomía potencial de 1.000 kilómetros.


No obstante, la evolución del mercado colocaba al 131 y al Málaga en segmentos ligeramente distintos. Mientras que el 131 era en su momento un vehículo de gama media/alta, el Málaga quedaba circunscrito al segmento medio del mercado; el nivel más loading="lazy" alto lo ocupaban los Volkswagen Passat y Santana que en aquella época fabricaba SEAT en la planta de Zona Franca.
La gama inicial del Málaga constaba del motor 1.5 gasolina de 85 CV y el 1.7 diésel de 55 CV. Al principio, el motor 1.2 gasolina de 63 CV estaba destinado a la exportación, y se comercializó en España a partir de mediados de 1987. Los acabados eran los L, GL y GLX en gasolina, y L y GL en diésel.


El acabado superior, GLX, contaba con molduras cromadas en las ventanillas, retrovisor exterior regulable desde el interior, tapizado de asientos en terciopelo, recubrimiento del techo en tela, consola central, apoyabrazos central abatible en el asiento posterior, luz en el maletero, reglaje de faros desde el interior, cuentarrevoluciones, etc. En opción disponía de cierre centralizado, elevalunas eléctricos y llantas de 14”.
Aunque el Málaga era un coche totalmente distinto del Ronda, visto de perfil las puertas parecían idénticas a las del Ronda. Curiosamente, sin embargo, eran distintas, y también las manecillas de apertura. Posteriormente, la producción se unificó para ambos modelos, y fue el Ronda el que pasó a incorporar las puertas del Málaga hasta el final de 1986, cuando cesó su fabricación.


La gama de motores se amplió por arriba a mediados de 1987, cuando apareció el SEAT Málaga Injection. El motor era el SEAT System Porsche 1.5, ahora alimentado por inyección de gasolina y con 100 CV de potencia. (El año siguiente, este motor pasaría al Ibiza para dar vida al polivalente deportivo Ibiza SXI).
El Málaga recibió un restyling en 1989, sobre todo en el interior. Destacaba el nuevo salpicadero, mucho más moderno, en el que unas palancas convencionales de intermitencias y limpiaparabrisas sustituían a los característicos satélites del modelo original. Por entonces SEAT ya trabajaba a fondo en su sustituto, el SEAT Toledo, que se iba a presentar en el Salón de Barcelona de 1991, seis años después de la aparición del Málaga.

SEAT HISTÓRICOS conserva dos unidades del Málaga en la Colección. Por un lado, la primera unidad fabricada del modelo, un 1.5 GLX de color azul Biskaya metalizado. Por otro lado, los especialistas de SEAT HISTÓRICOS han restaurado recientemente otro Málaga 1.5 GLX, de 1988 i de color gris Meteoro, con el fin de disponer de una unidad dinámica del modelo en perfecto orden de marcha. Y es que, con más de 35 años a sus espaldas, el Málaga ya merece la consideración de (futuro) clásico.