IBIZA Bimotor


El SEAT Ibiza Bimotor es uno de los coches más increíbles que han competido en el panorama español de los rallyes. Bajo la apariencia de un inofensivo SEAT Ibiza se escondía un auténtico monstruo, con dos motores, tracción integral y casi 300 CV de potencia. Su rendimiento fue toda una sorpresa en la segunda mitad de los años 80… (leer más)

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FICHA TÉCNICA

Años: 1986-1988

Unidades producidas: 2

Gasolina, 4 cilindros en línea (x 2)

Disposición: Delantero y trasero, transversales

Diámetro x carrera: 83 mm x 67,5 mm

Cilindrada: 2.922 cc (1.461 cc x 2)

Distribución: 1 árbol de levas en cabeza, con taqués hidráulicos (x 2)

Alimentación: 2 carburadores Weber 40 de doble cuerpo (x 2)

Potencia máxima: 296 CV a 6.500 rpm (148 CV x 2)

Par máximo: 194 Nm a 5.500 rpm (147 Nm x 2)

Velocidad máxima: 175 km/h

Tipo: Tracción integral, con 2 diferenciales autoblocantes

Cambio: Manual de 5 velocidades, más marcha atrás (x 2)

Embrague: Monodisco en seco cerámico (x 2)

Suspensión delantera:
Independiente, tipo McPherson, con triángulo inferior, muelles helicoidales, amortiguadores de gas y barra estabilizadora

Suspensión trasera:
Independiente, tipo McPherson, con triángulo inferior, muelles helicoidales, amortiguadores de gas y barra estabilizadora

Dirección: De cremallera sin asistencia

Delanteros/traseros: Discos ventilados de 251 mm/discos de 227 mm

Michelin TRX 15/65 x 390

Llantas: Braid 7 x 15"

Longitud/anchura/altura: 3.640/1.650/1.340 mm

Batalla: 2.450 mm

Peso: 1.000 kg

El SEAT Ibiza Bimotor es uno de los coches más increíbles que han competido en el panorama español de los rallyes. Bajo la apariencia de un inofensivo SEAT Ibiza se escondía un auténtico monstruo, con dos motores, tracción integral y casi 300 CV de potencia. Su rendimiento fue toda una sorpresa en la segunda mitad de los años 80.

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El nacimiento del Ibiza Bimotor coincide con la fundación de SEAT Sport, el nuevo departamento de competición de la marca, a finales de 1985, con el objetivo de realzar la imagen deportiva de SEAT. Bajo la batuta del ingeniero Vicenç Aguilera, responsable del Centro Técnico de SEAT en Martorell e impulsor de SEAT Sport, el proyecto Bimotor tomó forma rápidamente con la colaboración del preparador de motores Valentín Iban y Josep Maria Servià, piloto habitual de coches SEAT.

El objetivo era el Campeonato de España de Rallyes de Tierra, que resultaba muy atractivo para las marcas porque aceptaba la participación de prototipos. Para mejorar la tracción sobre un firme tan deslizante lo ideal sería un coche con tracción a las cuatro ruedas. Dicho y hecho, la receta del Centro Técnico y SEAT Sport fue crear un aparato con dos motores, delante y detrás, donde cada uno transmitía la potencia a su eje respectivo.

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Así pues, la arquitectura técnica del Ibiza Bimotor era realmente audaz. Los dos motores eran independientes, cada uno con su propia caja de cambios y embrague, gobernados por un solo juego de pedales y una palanca de cambios única. Todos los relojes indicadores también estaban duplicados, para que el piloto pudiera controlar los parámetros de funcionamiento de cada unidad.

Por fuera, el Bimotor era un Ibiza "casi" normal. Solo los aletines ensanchados, el enorme alerón trasero y las protuberantes tomas de aire laterales para el motor posterior delataban su poderío. Además de la discreta moldura "Ibiza 1.5 x 1.5" en la parte trasera, que daba una idea de lo que se escondía bajo los capós.

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En efecto, los grandes protagonistas del invento eran los motores. Se trataba de los conocidos SEAT System Porsche del Ibiza 1.5 GLX de serie, preparados por SEAT Sport y Valentín Iban. En un primer momento, los 85 CV de serie pasaron a ser 123 CV por motor, para un total de casi 250 CV. Más adelante la potencia aumentó a 148 CV por motor, para un total cercano a 300 CV. El problema es que el motor extra suponía un sobrepeso de 100 kg, de manera que el Ibiza Bimotor pesaba una tonelada... pero bien conducido era un tiro en los tramos de tierra.

El primer prototipo debutó en marzo de 1986, en Cardona, con Josep Maria Servià y su copiloto Lluís Corominas. En la siguiente prueba, en Lugo, se estrenó una segunda unidad, pilotada por Àlex Brustenga. La puesta a punto de los coches resultó complicada, pero el año terminó a lo grande, con dos victorias absolutas de Servià que lo auparon hasta el subcampeonato.

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El piloto gerundense repitió el resultado en 1987, cuando Antoni Rius pasó a pilotar el segundo Bimotor, con Antonio Rodríguez como copiloto (Rodríguez pasaría a ser un loading="lazy" alto directivo de SEAT Sport y luego de CUPRA Racing). El gran día del Ibiza Bimotor fue el rallye RACE Ávila, donde Servià y Rius consiguieron el doblete para SEAT.

El último año en activo del Ibiza Bimotor fue 1988, con un solo coche en manos de Servià, mientras que Rius estrenó el nuevo SEAT Marbella Proto para luchar por la categoría de dos ruedas motrices. Servià ganó otro rallye y consiguió otros dos podios, para cerrar el curso en la tercera posición de la tabla. En tres años de carreras, el Bimotor había cosechado cuatro victorias y dos subcampeonatos absolutos.

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Además, el Centro Técnico de Martorell utilizó los prototipos de rallyes como banco de pruebas para los coches de serie: por ejemplo, los frenos del Bimotor son los que en 1988 se montaron en la nueva versión deportiva Ibiza SXI de calle.

En la actualidad, SEAT HISTÓRICOS conserva en perfecto orden de marcha el primero de los dos Bimotor construidos, el que fuera de Servià, mientras que la segunda unidad es propiedad de Antoni Rius. Tratándose de un coche de carreras tan especial y exitoso, suele participar en pruebas internacionales de exhibición, donde sus características dan una buena muestra de la inventiva de SEAT y su capacidad técnica.

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Por ejemplo, en 2011 el Ibiza Bimotor de SEAT HISTÓRICOS participó en el célebre Festival de la Velocidad de Goodwood, en Inglaterra, y también suele ser un participante habitual en el Eifel Rallye Festival, en Alemania, la gran fiesta mundial de los rallyes históricos.