A finales de 1972, cuando el moderno SEAT 127 ya lleva seis meses a la venta, SEAT presenta por sorpresa una última evolución del 600, la versión L Especial. Es el canto del cisne del legendario modelo de SEAT, que se mantiene en producción desde 1957… (leer más)


Lanzamiento: Octubre 1972
Cese de producción: Agosto 1973
Precio: 77.291 Ptas.
Unidades producidas: unas 31.600
Gasolina, 4 cilindros en línea
Disposición: Trasero longitudinal
Diámetro x carrera: 62 mm x 63,5 mm
Cilindrada: 767 cc
Distribución: Válvulas en culata, con varillas y balancines
Alimentación: 1 carburador Weber monocuerpo
Potencia máxima: 28 CV a 4.800 rpm
Par máximo: 45 Nm a 3.500 rpm
Velocidad máxima: 115 km/h
Tipo: Tracción trasera
Cambio: Manual de 4 velocidades, más marcha atrás
Embrague: Monodisco en seco
Suspensión delantera:
Independiente, con ballestón transversal y amortiguadores
Suspensión trasera:
Independiente, con trapecio oblicuo, muelle y amortiguadores hidráulicos
Dirección: Tornillo sinfín
Delanteros/traseros: Tambor
5.20-12
Carrocería: utilitario 2 puertas
Longitud/anchura/altura: 3.320/1.380/1.400 mm
Batalla: 2.000 mm
Peso: 615 kg
A finales de 1972, cuando el moderno SEAT 127 ya lleva seis meses a la venta, SEAT presenta por sorpresa una última evolución del 600, la versión L Especial. Es el canto del cisne del legendario modelo de SEAT, que se mantiene en producción desde 1957.


Desde su nacimiento y durante toda la década de los años 60, el SEAT 600 había desempeñado un papel fundamental en la historia de la automoción española: ni más ni menos que motorizar el país, poniendo al alcance de los usuarios el primer modelo realmente popular del mercado.
Sin embargo, llegados a los años 70 el 600 ya no es el vehículo con el que sueñan las familias españolas sino un coche urbano capaz o un segundo coche ideal. Más aún desde la aparición en abril de 1972 del novísimo 127, pionero del segmento B de los polivalentes. Su moderna arquitectura de tracción delantera deja obsoleto el esquema “todo atrás” del 600. No obstante, el 600 todavía se fabrica, en la versión E, y es un pilar importante de las exportaciones europeas de SEAT.


Los tiempos están cambiando, como ilustra a finales de 1972 la desaparición del catálogo de SEAT de la gran berlina 1500, que a mediados de los años 60 compartía todo el protagonismo de la gama SEAT con el pequeño 600. Por este motivo, fue una sorpresa relativa que SEAT lanzara una última versión del 600 en octubre de 1972, cuya puesta de largo tuvo lugar en el prestigioso Salón de París.
El SEAT 600 L Especial fue una versión exclusiva de la marca española, que pasó a convivir durante los últimos diez meses de vida del modelo con el 600 E, lanzado en 1970. La gran novedad del E respecto de los anteriores 600 eran las puertas de apertura en el sentido de la marcha, así como unos faros y pilotos traseros más grandes.


El 600 L Especial mantenía las características básicas del 600 E, pero incorporaba todavía más novedades, que lo convirtieron en el 600 de serie más lujoso y potente de la historia. Por fuera, el L Especial se reconoce fácilmente por las salidas de ventilación en los montantes posteriores, así como el logo de SEAT rectangular en vez de redondo en el frontal, y también por la moldura de nuevo diseño en la parte trasera con el nombre del modelo.
Bajo el capó posterior también había novedades, puesto que el motor contaba con unos colectores de escape rediseñados, un árbol de levas más cruzado y una mayor relación de compresión. Así, la potencia aumentaba ligeramente, de los 25 CV de los 600 D y E a los 28 del L Especial.


Aunque el aumento de potencia no lo justificaba, en el interior el velocímetro ahora estaba graduado hasta los 140 km/h (antes, 120), aunque el 600 L Especial no pasaba de 115. El acabado era mucho más refinado, pues incluía una consola central y mandos de apertura de las puertas y alzacristales específicos. El salpicadero estaba acolchado y forrado en negro antirreflectante, y el volante (ahora con antirrobo) y el tablero de instrumentos también eran negros. Por su parte, los asientos eran más anatómicos y con un nuevo tapizado.
Además, a partir de 1973 el 600 L Especial montaba de serie los cinturones de seguridad, un gran avance en seguridad pasiva. Por si todo esto fuera poco, existía un paquete opcional llamado Extras que, por un precio de 5.000 pesetas, añadía loading="lazy" alternador, luneta térmica, moqueta, asientos reclinables y techo guarnecido.


Curiosamente, pese a ser la versión más “moderna” del 600, el L Especial es también la más escasa entre las de gran serie (dejando a un lado los derivados como el 800 de cuatro puertas o la furgoneta Formichetta). Al estar apenas diez meses en producción, hasta agosto de 1973, del 600 L Especial se fabricaron menos de 32.000 unidades, todas en versión berlina (el L Especial no existió en versiones Comercial ni Descapotable, a diferencia de los anteriores 600). Son muy pocas en comparación con unos 800.000 SEAT 600 fabricados.
Los empleados de SEAT en la fábrica barcelonesa de Zona Franca despidieron al 600 el 3 de agosto de 1973 con una pancarta que lo decía todo: “Naciste príncipe; mueres rey”. Sin embargo, el 600 no murió del todo, ya que en 1974 SEAT lanzó el 133, un modelo de producción exclusiva de SEAT que retomaba la arquitectura “todo atrás” pero combinada con el estilo más moderno del 127. El 133 fue el auténtico sucesor del 600 y también del 850, y estuvo en producción hasta el final de la década.


Intentar resumir el impacto que tuvo el SEAT 600 en la sociedad española durante los 16 años de su vida comercial es tarea ardua. Un dato, sin embargo, ayuda a captarlo: en 1957, el esfuerzo económico que tenía que hacer un empleado medio para adquirir un 600 equivalía a tres años y medio de salario; en 1973, apenas tres cuartas partes del salario anual.
Este SEAT 600 L Especial de color rojo guinda (rojo 127, en la denominación oficial) que forma parte de la Colección de SEAT HISTÓRICOS es una unidad de gran valor histórico. Se trata del penúltimo SEAT 600 fabricado, e incorpora el paquete Extras. No está matriculado y siempre ha sido propiedad de SEAT. De hecho, este modelo se usó en la época para fotografías de catálogo y promocionales. En casi 50 años de vida, ha recorrido muy pocos kilómetros y está como nuevo.


No obstante, tampoco ha sido nunca restaurado: este SEAT 600 L Especial ha sido preservado en estado totalmente original. Es, sin duda, el “seiscientos” más carismático y de mayor valor histórico de la Colección. Por este motivo, este 600 L Especial solo se utiliza en las grandes ocasiones, que permiten disfrutar del placer de conducir un vehículo prácticamente nuevo pero con cinco décadas de historia.