El 133 L Especial es el más potente y lujoso de la gama 133, el último SEAT “todo atrás”, producido en la segunda mitad de los años 70. El SEAT 133 fue un modelo de fabricación exclusiva de SEAT, que en la versión L Especial incorporó elementos más modernos de seguridad activa y pasiva… (leer más)


Lanzamiento: Mayo 1974 (L Especial: verano 1975)
Cese de producción: 1979
Precio: 185.620 Ptas. (L Especial, 1977)
Unidades producidas: 191.033 (total 133)
Gasolina, 4 cilindros en línea
Disposición: Trasero longitudinal
Diámetro x carrera: 65 mm x 63,5 mm
Cilindrada: 843 cc
Distribución: Válvulas en culata, con varillas y balancines
Alimentación: 1 carburador Weber Bressel
Potencia máxima: 44 CV a 6.400 rpm
Par máximo: 58 Nm a 3.700 rpm
Velocidad máxima: 135 km/h
Tipo: Tracción trasera
Cambio: Manual de 4 velocidades, más marcha atrás
Embrague: Monodisco en seco
Suspensión delantera:
Independiente, con ballesta transversal y amortiguadores
Suspensión trasera:
Independiente, muelles y amortiguadores
Dirección: De cremallera
Delanteros/traseros: Disco/tambor
145-SR13
Carrocería: utilitario 2 puertas
Longitud/anchura/altura: 3.451/1.421/1.328 mm
Batalla: 2.030 mm
Peso: 690 kg
El 133 L Especial es el más potente y lujoso de la gama 133, el último SEAT “todo atrás”, producido en la segunda mitad de los años 70. El SEAT 133 fue un modelo de fabricación exclusiva de SEAT, que en la versión L Especial ya incorporaba elementos más modernos de seguridad activa y pasiva, como frenos de disco y parachoques envolventes.


El SEAT 133 había nacido en 1974 para hacer frente a la crisis del petróleo con un modelo económico, sobrio y funcional. Fue una iniciativa técnica de SEAT, que se encargó de su fabricación exclusiva en Barcelona para toda Europa (la presentación internacional tuvo lugar en el stand de SEAT en el Salón de París, el mismo año de 1974).
El 133 estaba construido sobre la plataforma del 850, al que reemplazó ese mismo año, y retomaba la arquitectura “todo atrás” (motor trasero y tracción trasera) del propio 850 y también del célebre 600, que se había dejado de fabricar el año anterior. Pero la estética era mucho más actual, en la línea del moderno 127, el primer SEAT de tracción delantera. El motor también derivaba del del 127, pero con la cilindrada reducida a 843 cc (la del 850) y dos versiones, para gasolina normal (34 CV) y súper (37 CV).


Así pues, el 133 viene a ser un 127 con motor trasero, pero su espíritu es el del 600. Respecto al “seílla”, donde más se percibe el progreso de la técnica en el 133 es en el apartado de la seguridad pasiva, con un chasis monocasco mejor estudiado y más robusto, estructuras delantera y trasera de deformación progresiva, columna de dirección articulada (para no invadir el habitáculo en caso de colisión) y cinturones de seguridad. Incluso la rueda de recambio está colocada a modo de escudo, en la parte delantera. En cuanto a la seguridad activa, el 133 incorpora el doble circuito hidráulico de frenos, independiente para cada eje.
Un año después de su lanzamiento, el 133 se convierte en la "gama 133", con cuatro versiones distintas, resultado de combinar dos niveles de motorización y dos de diseño y acabados. Así, el modelo básico es el 133 Berlina, con el motor para gasolina normal, y el tope de gama es el 133 Especial Lujo o L Especial. De este modo, el 133 calcaba la antigua gama del 850, que también culminaba en una versión “Especial Lujo”.


La denominación L Especial (un guiño a la última versión del SEAT 600) ilustra la mejoría en los apartados de la mecánica, la seguridad y el equipamiento. El motor “Especial” incorpora un carburador de doble cuerpo que aumenta la potencia hasta los 44 CV y la velocidad, hasta 135 km/h. Además, monta los frenos delanteros de disco del 127 y unas llantas perforadas de 13 pulgadas, también procedentes del 127, que mejoran la refrigeración y eficacia de los frenos. Los neumáticos son ahora radiales, con mejor adherencia.
Por su parte, la carrocería Lujo ofrece un sugestivo aspecto exterior diferenciado, con parachoques envolventes de poliuretano (inalterables a la corrosión), paneles metalizados en la parte delantera y trasera (enmarcados por una moldura), intermitentes laterales enrasados en una moldura de protección lateral, asientos anatómicos reclinables y tapicería de terciopelo, así como el techo del habitáculo recubierto también de terciopelo.


El desarrollo del modelo no terminó ahí. En otoño de 1976, el 133 L Especial recibió la dirección de cremallera, que aumentó mucho la comodidad en ciudad y en maniobras de aparcamiento, y también la precisión en carretera. Dicha innovación se incorporó también al resto de la gama 133, junto con los frenos de disco y los neumáticos radiales.
Curiosamente, sin embargo, el pulsador del claxon en el centro del volante todavía mantenía el antiguo anagrama de SEAT, en lugar del nuevo tipo de letra estrenado en 1970 (y que sí que lucían los 133 en las molduras exteriores).

Esta unidad de 133 L Especial, de un llamativo color amarillo, está matriculada en Barcelona en 1977. SEAT HISTÓRICOS la recuperó y restauró recientemente, como último ejemplo de la arquitectura “todo atrás” en la gama de SEAT. Se trata de una unidad muy cuidada, con apenas 3.500 kilómetros en el marcador, que el equipo de SEAT HISTÓRICOS mantiene en perfecto estado de marcha para participar en eventos y reportajes. La Colección también cuenta con el chasis número 1 fabricado del SEAT 133.