El 133 es el primer modelo original de fabricación exclusiva de SEAT. Es un coche anticrisis y, al mismo tiempo, un heredero del SEAT 600 para los nostálgicos, el último SEAT de motor trasero y tracción trasera. El 133 es un 600 más grande, moderno, cuidado y seguro, que aúna las virtudes del popular "seílla" y las del nuevo SEAT 127 de tracción delantera… (leer más)

Lanzamiento: Mayo 1974
Cese de producción: 1979
Precio: 102.400 Ptas
Unidades producidas: 191.033
Gasolina, 4 cilindros en línea
Disposición: Trasero longitudinal
Diámetro x carrera: 65 mm x 63,5 mm
Cilindrada: 843 cc
Distribución: Válvulas en culata, con varillas y balancines
Alimentación: 1 carburador Weber Bressel
Potencia máxima: 37 CV a 5.000 rpm
Par máximo: 54 Nm a 3.200 rpm
Velocidad máxima: 125 km/h
Tipo: Tracción trasera
Cambio: Manual de 4 velocidades, más marcha atrás
Embrague: Monodisco en seco
Suspensión delantera:
Independiente, con ballesta transversal y amortiguadores
Suspensión trasera:
Independiente, muelles y amortiguadores
Dirección: Tornillo sinfín
Delanteros/traseros: Tambor
5.50-12
Carrocería: utilitario 2 puertas
Longitud/anchura/altura: 3.451/1.421/1.328 mm
Batalla: 2.030 mm
Peso: 690 kg
El 133 es el primer modelo original de fabricación exclusiva de SEAT. Es un coche anticrisis y, al mismo tiempo, un heredero del SEAT 600 para los nostálgicos, el último SEAT de motor trasero y tracción trasera. El 133 es un 600 más grande, moderno, cuidado y seguro, que aúna las virtudes del popular "seílla" y las del nuevo SEAT 127 de tracción delantera.


El origen del proyecto del SEAT 133 parte de dos hechos sin relación aparente entre ellos, que coinciden a mediados de 1973. Por un lado, cesa la producción del SEAT 600, después de 16 años de vida comercial que han revolucionado la relación de todo un país con el automóvil. Por otro, estalla la crisis del petróleo, que obliga a la industria a concebir vehículos más sobrios, funcionales y racionales. La respuesta de SEAT a esta doble circunstancia es el 133, como ilustra el eslogan publicitario del nuevo modelo: "Había que hacer un coche así. Y había que hacerlo ya".
Retomando el esquema "todo atrás" del SEAT 600 y también del 850, el SEAT 133 los sustituye a ambos con ventaja como modelo económico. Con un tamaño apenas mayor que el primero, ofrece una habitabilidad y capacidad de carga superiores a las del segundo. El motor del 133 es el del reciente 127, con un cigüeñal distinto que rebaja la cilindrada a menos de 900 cc, para pagar menos impuestos. En aras de la economía, la versión básica funciona con gasolina normal, más barata. Técnicamente y estéticamente, el 133 viene a ser un 127 con motor trasero, pero su espíritu es el del 600.


La presentación del 133 a la prensa europea se lleva a cabo en Ibiza en mayo de 1974, con la actriz sueca Ursula Andress como madrina. El evento viene a ser la puesta de largo de SEAT como marca a nivel internacional, ya que es la primera vez que la fábrica de Barcelona presenta un modelo totalmente exclusivo. SEAT demuestra con el 133 su capacidad industrial al fabricar un coche de gran difusión para toda Europa. En cinco años se produjeron más de 190.000 unidades. Incluso, a partir de finales de 1977 el 133 se fabricó en Egipto y Argentina bajo licencia SEAT.
Donde más se percibe el progreso de la técnica en el 133 es en el apartado de la seguridad pasiva, con un chasis monocasco mejor estudiado y más robusto que el del 850. El 133 incorpora estructuras delantera y trasera de deformación progresiva, columna de dirección articulada (para no invadir el habitáculo en caso de colisión) y cinturones de seguridad. Incluso la rueda de recambio está colocada a modo de escudo, en la parte delantera. En cuanto a la seguridad activa, el 133 incorpora el doble circuito hidráulico de frenos, independiente para cada eje.


La evolución también se percibe en la ubicación del 133 en el mercado. Mientras que, en su día, el SEAT 600 cubría todas las necesidades y era un objeto de deseo que iba a popularizar el automóvil, ahora los usuarios tienen exigencias nuevas y concretas, según las cuales el 133 es un vehículo ideal para la ciudad, para los jóvenes o como segundo coche.
Un año después de su lanzamiento, el 133 se convierte en la "gama 133", con cuatro versiones distintas, resultado de combinar dos niveles de motorización y dos de diseño y acabados. Así, el modelo básico es el 133 Berlina, con el motor para gasolina normal, y el tope de gama es el 133 Especial Lujo, que incorpora un carburador de doble cuerpo que aumenta la potencia hasta los 44 CV. Además, monta los frenos delanteros de disco del 127 y unas llantas perforadas, que mejoran la refrigeración y eficacia de los frenos.

Por su parte, la carrocería Lujo ofrece un sugestivo aspecto exterior diferenciado, con parachoques envolventes de poliuretano, paneles metalizados en la parte delantera y trasera, intermitentes laterales enrasados, asientos anatómicos reclinables y tapicería de terciopelo.
SEAT HISTÓRICOS conserva el chasis número 1 del SEAT 133. No obstante, esta unidad incorpora los detalles estéticos de la posterior versión Lujo, que le fueron añadidos en su día en la fábrica a modo de prototipo de la versión de serie (en esta unidad, los parachoques son de fibra en lugar de poliuretano como en la versión de serie). La Colección histórica de SEAT también cuenta con una unidad del 133 L Especial (o Especial Lujo), fabricada en 1977, cuando el 133 ya contaba con dirección de cremallera.