Con el SEAT 128-3P, SEAT reunió tres coches diferentes en uno, si atendemos a la publicidad de la época: un deportivo, una berlina familiar y un break con portón trasero. Solo estuvo tres años en producción a finales de los 70, pero fue un modelo original y con indudable interés histórico… (leer más)

Launch: End 1976
End of production: End 1979
Price: 245,300 Ptas. (1200, January 1977)
Number built: 31,905 (total 128)
Petrol, 4 cylinders in-line
Position: At front, transversal
Bore x stroke: 86 mm x 55.5 mm
Capacity: 1289 cc
Valvetrain: Overhead camshaft
Carburettor: 1 double-choke Weber 32
Max. power: 73 HP at 6000 rpm
Max. torque: 100 Nm at 3900 rpm
Top speed: 160 km/h
Drive: Front-wheel drive
Gearbox: 4-speed manual, plus reverse
Clutch: Dry single-plate
Front suspension:
Independent, McPherson type with coil springs and hydraulic dampers
Rear suspension:
Independent, trailing arms, transverse leaf spring
Steering: Rack and pinion
Front/rear: Discs/drums
145 SR13
Body: 3-door fastback coupe, 4 seats
Length/width/height: 3826/1560/1310 mm
Wheelbase: 2223 mm
Weight: 850 kg
Con el SEAT 128-3P, SEAT reunió tres coches diferentes en uno, si atendemos a la publicidad de la época: un deportivo, una berlina familiar y un break con portón trasero. Solo estuvo tres años en producción a finales de los 70, pero fue un modelo original y con indudable interés histórico.


El SEAT 128-3P es casi una nota a pie de página en la historia de SEAT. No en vano, se fabricaron menos de 32.000 unidades entre finales de 1976 (cuando se presentó en Tenerife) y 1979, unos años convulsos en la historia de SEAT, a punto de efectuar un giro decisivo coincidiendo con la nueva década de los 80.
No obstante, el 128-3P es, a su manera, un modelo importante que se reivindica con el paso de los años. En primer lugar, por su original concepto. Lo más lógico sería pensar que la sigla “3P” de su denominación significaba “tres puertas”; y, en efecto, así era. Pero, inspirados por la versatilidad del nuevo modelo, SEAT hacía un juego de palabras y presentaba la sigla “3P” como “triple personalidad”. O, como rezaba la publicidad: “tres veces SEAT”.

El secreto era su atractiva carrocería de estilo coupé con portón trasero, en la que destacaban los originales grupos ópticos traseros formados por tres módulos hexagonales, que le daban un aire muy moderno. Sobre la misma plataforma del 127 que SEAT ya había usado para desarrollar el 1200 Sport “Bocanegra”, el 128-3P mantenía la distancia entre ejes de sus primos, pero aumentaba la longitud hasta más allá de los 3,8 metros. Para lo que se estilaba en la época, era prácticamente un compacto del segmento C; es decir, más cercano al 124 D que al 127. Por precio, se ubicaba entre el 124, por abajo, y el “Bocanegra”, por arriba.
Por aquel entonces, el portón posterior no era muy habitual en automóviles que no fueran de vocación estrictamente familiar, como el SEAT 131-5P o Panorama, coetáneo del 128. El 127 existía en versión de 3 puertas, pero era claramente un coche del segmento B, de posibilidades más limitadas. El 128-3P no solo presumía de un maletero de 320 litros, sino que, abatiendo los asientos posteriores, se podía ampliar hasta casi mil litros de capacidad.
Además, su mayor longitud y la concentración de los órganos mecánicos en el vano delantero (incluida la rueda de recambio), ofrecían un habitáculo amplio… casi como el de una berlina. Cierto que solo tenía una puerta a cada lado, y no dos, pero eran bastante grandes y permitían un acceso holgado a las plazas posteriores. Eso sí, el 128-3P se definía como de cuatro plazas, no cinco.
En cuanto a la oferta mecánica, el SEAT 128-3P replicaba la de los 124 D y D Especial, con los motores de 1.197 (67 CV) y 1.438 cc (77 CV; en ambos casos, dos CV más que en los 124), pero colocados en posición transversal y con tracción delantera (longitudinal y trasera en los 124). Tras el lanzamiento del 128, el “Bocanegra” pasó a montar también el grupo motopropulsor 1430, que se añadía al 1200.
Así pues, aunque el 128, en su faceta deportiva, pasó a ser un rival interno para el “Bocanegra”, su producción permitió que el “Bocanegra” ampliara su gama con una versión 1430, de mejores prestaciones. De todos modos, pese a que compartían las mecánicas, SEAT diferenciaba claramente ambos modelos: el “Bocanegra” era un deportivo de capricho, mientras que el 128 era un coche para todo uso, plenamente útil y familiar.
No en vano, del mismo modo que el 127 fue el primer SEAT polivalente de tracción delantera, el 128 puede considerarse el primer compacto de tracción delantera de SEAT, el eslabón entre la arquitectura clásica del 124 y el moderno concepto del SEAT Ritmo. El Ritmo apareció en 1979 y fue el sustituto del 128-3P, del cual heredó también las mecánicas 1200 y 1430 en disposición transversal.
Sin embargo, la unidad del SEAT 128 que forma parte de la Colección de SEAT HISTÓRICOS es todavía más rara y exclusiva que el modelo en sí. Se trata de un 128 Sport, una serie limitada para la exportación. Finalmente, los vaivenes del mercado hicieron que la serie no llegara a exportarse, y entonces SEAT ofreció el coche en condiciones muy ventajosas entre los empleados. SEAT HISTÓRICOS ha recuperado una de estas unidades del 128 Sport, matriculada en Barcelona a mediados de diciembre de 1979. Se trata, por tanto, de una de las últimas unidades producidas del SEAT 128-3P.
Este SEAT 128 Sport tiene mucho interés porque en aquella época todavía era muy poco habitual ofrecer series especiales de un modelo, algo que no se popularizó hasta los años 80. La serie Sport, inédita en el mercado español, se distinguía por las franjas negras laterales, que se prolongaban por el capó motor y por el montante posterior. Una segunda franja negra entre los pasos de rueda lucía la denominación “128 Sport”, y otros detalles en negro y un alerón trasero completaban el acabado exterior específico. En el interior, destacaba la vistosa tapicería multicolor.
El motor también era inédito en España, puesto que se trataba de un bloque de 1.290 cc y 73 CV (cuatro CV menos que el 1430 “nacional”), con un árbol de levas en culata en lugar de lateral. El 128 Sport fue el único SEAT que montó este motor.
