El Siata Tarraco es un coupé derivado del SEAT 600, con una carrocería sport de tres volúmenes y un motor potenciado. Hasta la aparición de la familia SEAT 850, el Tarraco ofrecía una alternativa más elegante y exclusiva del pequeño SEAT 600… (leer más)
Lanzamiento: Junio 1961
Cese de producción: Verano 1966
Unidades producidas: 598
Precio: 123.000 Ptas.
Gasolina, 4 cilindros en línea
Disposición: Delantero transversal
Diámetro x carrera: 60 mm x 65 mm
Cilindrada: 735 cc
Distribución: Válvulas en la culata, con varillas y balancines
Alimentación: 1 carburador Bressel 26
Potencia máxima: 31 CV a 4.600 rpm
Par máximo: 55 Nm a 2.700 rpm
Velocidad punta: 120 km/h
Tipo: Tracción trasera
Cambio: Manual de 4 velocidades, más marcha atrás
Embrague: Monodisco en seco
Suspensión delantera:
Independiente, triángulos superiores, ballestón transversal y amortiguadores
Suspensión trasera:
Semiejes oscilantes, triángulos oblicuos, muelles y amortiguadores
Dirección: Tornillo sinfín
Delanteros/traseros: Tambor/tambor
5,20 x 12
Carrocería: Coupé 2 puertas, diseño Siata
Longitud/anchura/altura: 3.666/1.470/1.310 mm
Batalla: 2.000 mm
El Siata Tarraco es un coupé derivado del SEAT 600, con una carrocería sport de tres volúmenes y un motor potenciado. Hasta la aparición de la familia SEAT 850, el Tarraco ofrecía una alternativa más elegante y exclusiva del pequeño SEAT 600.
El Tarraco se producía en la factoría de Siata en Tarragona (de ahí su nombre), sobre los autobastidores de SEAT 600 suministrados por SEAT. El modelo más famoso de los transformados por Siata fue la furgoneta Formichetta, también derivada del 600. En la gama de SEAT, el Tarraco cubría el hueco entre el SEAT 600 y la gran berlina 1400 C. Su exclusividad tenía un precio, ya que el Tarraco costaba casi el doble que un 600.
La primera unidad del Tarraco se presentó en la Feria de Muestras de Barcelona de 1961, y su producción en serie empezó ese verano. El Tarraco no solo presentaba una carrocería sport que lo diferenciaba totalmente de un SEAT 600, sino que Siata también transformaba el motor original SEAT de 633 cc con un kit que aumentaba la cilindrada hasta 735 cc y la potencia, hasta 31 CV, unos diez más que el 600 berlina. Siata también comercializaba estos kits para los usuarios del SEAT 600.
Además, el interior del Tarraco también era exclusivo, con un salpicadero de diseño propio, aunque mantenía el volante original del 600. La distancia entre ejes era la misma del 600 berlina, pero la gran luneta posterior y las ventanillas laterales traseras (más grandes y con apertura en compás) ofrecían una mayor visibilidad. El maletero seguía estando en el vano delantero, como en el 600 berlina; el tercer volumen posterior solo albergaba el motor, y no permitía llevar equipaje.
El primer cambio sustancial en la gama del Tarraco llegó en 1963, cuando SEAT presentó una nueva versión del 600, el 600 D. Con la cilindrada del motor de fábrica aumentada hasta los 767 cc, la preparación Siata 750 dejó de tener razón de ser, y los Tarraco pasaron a montar el mismo motor que el 600 D de serie. Ese año de 1963, la producción del Tarraco se estabilizó en unas 20 unidades mensuales.
Entonces, Siata empezó a estudiar un nuevo kit sobre el motor del 600 D, con la cilindrada aumentada hasta 850 cc y 36 CV de potencia. Se presentó en la Feria de Muestras de Barcelona de 1964, aunque no se empezó a comercializar hasta el año siguiente. No obstante, se mantuvo la variante con el motor del 600 D. Así, la gama Tarraco de segunda serie se ofrecía en la versión 750 (con el motor 600 D) y 850, con el motor potenciado. Los retoques estéticos eran unos nuevos pilotos traseros y un nuevo capó delantero de fibra de vidrio, sin las dos molduras longitudinales cromadas que llevaba el Tarraco de primera serie.
En 1966, la aparición del nuevo SEAT 850 vino a cubrir el hueco que ocupaba el Tarraco. No solo el 850 tenía una línea de tres volúmenes y su motor de serie ya era de 850 cc, sino que SEAT anunció que produciría también una versión coupé. Así pues, en verano de 1966 se dejó de producir el Tarraco y Siata se centró en los modelos comerciales sobre base SEAT, el ya citado Formichetta y la posterior Minivan.
En total, se fabricaron unas 600 unidades del Siata Tarraco, 475 del modelo 750 (ya fuera con motor potenciado a 735 cc o con el motor de serie del 600 D) y 123 del 850. Curiosamente, el nombre Tarraco regresó a la gama de SEAT unos cincuenta años más tarde. En efecto, en 2018 Tarraco fue el nombre elegido por votación popular para bautizar el nuevo SUV grande de SEAT, lanzado a finales de ese año.
La unidad que se conserva en la Colección de SEAT HISTÓRICOS es un Tarraco de primera serie, matriculado a mediados de 1962, con el motor potenciado con el kit Siata 750. SEAT HISTÓRICOS lo recuperó después de un largo proceso de restauración en la Nave A-122. El trabajo mereció la pena, ya que se calcula que apenas sobreviven una decena de unidades del Tarraco.