La aparición del SEAT 850 en 1966 va a suponer la primera vez que la marca ofrece una auténtica gama de uno de sus modelos, con distintas variantes de motorización y de carrocerías, aprovechando la excelente base ofrecida por el bastidor del 850 berlina. Así, el año siguiente SEAT lanza el 850 Coupé en el Salón del Automóvil de Barcelona, en abril… (leer más)

Lanzamiento: Abril 1967
Cese de producción: Finales 1969 (850 Sport Coupé, finales 1972)
Precio: 105.000 Ptas.
Unidades producidas: 21.058 (más unos 15.000 Sport Coupé)
Gasolina, 4 cilindros en línea
Disposición: Trasero longitudinal
Diámetro x carrera: 65 mm x 63,5 mm
Cilindrada: 843 cc
Distribución: Válvulas en culata, con varillas y balancines
Alimentación: 1 carburador Weber 30 de doble cuerpo
Potencia máxima: 47 CV a 6.200 rpm
Par máximo: 60 Nm a 3.600 rpm
Velocidad máxima: 140 km/h
Tipo: Tracción trasera
Cambio: Manual de 4 velocidades, más marcha atrás
Embrague: Monodisco en seco
Suspensión delantera:
Independiente, con ballesta transversal, amortiguadores y barra estabilizadora
Suspensión trasera:
Independiente, con brazos oscilantes, muelles, amortiguadores y barra estabilizadora
Dirección: Tornillo sinfín
Delanteros/traseros: Disco/tambor
5.50-13
Delanteros/traseros: Disco/tambor
Longitud/anchura/altura: 3.608/1.500/1.300 mm
Batalla: 2.027 mm
Peso: 720 kg
La aparición del SEAT 850 en 1966 va a suponer la primera vez que la marca ofrece una auténtica gama de uno de sus modelos, con distintas variantes de motorización y de carrocerías, aprovechando la excelente base ofrecida por el bastidor del 850 berlina. Así, el año siguiente SEAT lanza el 850 Coupé en el Salón del Automóvil de Barcelona, en abril.


El 850 Coupé se convirtió en el acto en el sueño de la juventud de la época. Fue el primer coupé de SEAT derivado de un modelo de gran serie, algo que la marca repetiría tres años más tarde con el 124 Sport Coupé. Era un modelo de capricho cuya razón de ser iba más allá de la utilidad práctica, aunque el habitáculo mantenía una configuración 2+2 de cuatro plazas.
Así pues, diez años después del lanzamiento del SEAT 600, la aparición del 850 Coupé ilustraba la evolución del mercado español y de la propia SEAT. De un coche que simbolizaba la motorización masiva del país, a uno que simplemente evocaba el puro placer de conducir.


La carrocería del 850 Coupé es, sin duda, una de las más bonitas de los primeros 30 años de historia de SEAT. Con su tendida línea posterior, la cola truncada y el capó delantero relativamente largo, era claramente deportiva, mientras que el motor de 843 cc contaba con un carburador de doble cuerpo y una mayor relación de compresión. El resultado era una potencia de 47 CV, diez más que el 850 Normal, y una velocidad máxima de 140 km/h.
A finales de ese año de 1967, el motor del Coupé también llegaría a la berlina, lo que daría vida al modelo 850 Especial. El 850 Coupé también se utilizó en competiciones tanto de circuitos como de rallyes, básicamente como Grupo 1 de serie, y tiene el honor de haber sido el primer SEAT con frenos de disco delanteros.


A finales de 1969, después de 21.058 unidades fabricadas, el 850 Coupé sería sustituido por el 850 Sport Coupé, que se mantuvo en producción hasta 1972. La nueva versión montaba el motor de 903 cc del modelo Sport Spider que se había lanzado en 1969, con 52 CV. Estéticamente se reconocía al instante porque incorporaba unos grupos ópticos dobles tanto delante como detrás, mientras que en el interior el cuadro de instrumentos incluía ahora el cuentarrevoluciones.
Los 850 Coupé y Sport Coupé no tuvieron sustituto, pero SEAT volvió a este nicho del mercado con el lanzamiento del 1200 Sport "Bocanegra", a finales de 1975.
SEAT HISTÓRICOS conserva este precioso 850 Coupé de color azul en perfecto orden de marcha, participante asiduo en eventos y pruebas de regularidad para vehículos históricos, incluso en Alemania.