Entre 1966 y 1967, la segunda serie del SEAT 600 D incorpora detalles estéticos más modernos, algunos retomados del nuevo SEAT 850, y, sobre todo, un depósito de combustible más grande… (leer más)


Lanzamiento: Mediados 1966
Cese de producción: Febrero 1970
Unidades producidas: 418.035 (total 600 D)
Precio: 63.000 Ptas.
Gasolina, 4 cilindros en línea
Disposición: Trasero longitudinal
Diámetro x carrera: 62 mm x 63,5 mm
Cilindrada: 767 cc
Distribución: Válvulas en la culata, con varillas y balancines
Alimentación: 1 carburador Weber
Potencia máxima: 25 CV a 4.800 rpm
Par máximo: 50 Nm a 2.500 rpm
Velocidad punta: 108 km/h
Tipo: Tracción trasera
Cambio: Manual de 4 velocidades, más marcha atrás
Embrague: Monodisco en seco
Suspensión delantera:
Independiente, triángulos superiores, ballestón transversal y amortiguadores
Suspensión trasera:
Semiejes oscilantes, muelles y amortiguadores
Dirección: Tornillo sinfín
Delanteros/traseros: Tambor/tambor
5,20 x 12
Carrocería: Utilitario 2 puertas, 4 plazas
Longitud/anchura/altura: 3.300/1.380/1.400 mm
Batalla: 2.000 mm
Entre 1966 y 1967, la segunda serie del SEAT 600 D incorpora detalles estéticos más modernos, algunos retomados del nuevo SEAT 850, y, sobre todo, un depósito de combustible más grande.


El SEAT 600 D fue el “seiscientos” por antonomasia: de las 800.000 unidades fabricadas del modelo, más de la mitad fueron de la versión D. Se presentó en la Feria de Muestras de Barcelona de 1963. El principal cambio respecto de la primera versión del 600 era el motor, que pasaba de 633 cc a 767, lo cual le permitía desenvolverse con mayor alegría por las carreteras de la época.
La carrocería del 600 D mantenía las puertas de apertura tipo “suicida”, es decir, articuladas por detrás en lugar de por delante. Estéticamente, el 600 D se distingue de la versión anterior porque el piloto de luz de posición e intermitencia ya no está en las aletas, sino bajo el faro principal y con un repetidor de intermitencia en los costados, como remate de una moldura cromada. Además, el arranque se hacía por llave, y no mediante una palanquita entre los asientos.


Estas características fueron comunes a los 600 D durante sus seis años y medio de producción (1963-1970). Sin embargo, a partir de 1966 podemos empezar a hablar de una “2ª serie”, lo que hoy llamaríamos un “restyling”. Ese año se presentó el SEAT 850, y el 600 D se modernizó adoptando algunos detalles de su hermano mayor, además de algunas mejoras técnicas en el motor, la dirección y la refrigeración.
Por ejemplo, los parachoques curvos con defensas de goma (antes eran planos), las llantas con tapacubos planos (antes, redondeados) y los asientos delanteros del 850. Además, los faros delanteros incorporan una visera y el depósito de combustible pasa de 27 a 30 litros, colocado en la parte posterior del maletero delantero, en lugar de en un costado.


Otros detalles menores incorporados progresivamente en la 2ª serie son el cierre de la tapa del vano motor, ahora con cerradura, y el color de la tulipa de intermitencia del piloto posterior, ahora anaranjado en lugar de todo rojo. Además, la memoria de SEAT de 1966 presume de que “parte de la producción diaria puede llevar a demanda del cliente una tapicería especial”.
La unidad del SEAT 600 D 2ª serie que forma parte de la Colección de SEAT HISTÓRICOS se matriculó a principios de 1967. Esta unidad fue sometida a una restauración de concurso en la Nave A-122, en 2018. El coche fue cedido durante varios años a la filial de SEAT Francia, que lo utilizó en sus campañas de imagen y promoción con la red comercial del país vecino.
