Desde su presentación en 1957, el SEAT 600 se convirtió en el impulsor de la motorización en España. No obstante, la popularidad del 600 dio un salto cualitativo y cuantitativo con la aparición de la versión 600 D en 1963. El SEAT 600 D acabaría siendo el "seiscientos" por excelencia: más de la mitad de las 800.000 unidades fabricadas del 600 correspondieron al 600 D… (leer más)

Lanzamiento: Julio 1963
Cese de producción: Febrero 1970
Precio: 63.500 Ptas
Unidades producidas: 418.035
Gasolina, 4 cilindros en línea
Disposición: Trasero longitudinal
Diámetro x carrera: 62 mm x 63,5 mm
Cilindrada: 767 cc
Distribución: Válvulas en culata, con varillas y balancines
Alimentación: 1 carburador Weber monocuerpo
Potencia máxima: 25 CV a 4.800 rpm
Par máximo: 50 Nm a 2.500 rpm
Velocidad máxima: 108 km/h
Tipo: Tracción trasera
Cambio: Manual de 4 velocidades, más marcha atrás
Embrague: Monodisco en seco
Suspensión delantera:
Independiente, con ballestón transversal y amortiguadores
Suspensión trasera:
Independiente, con trapecio oblicuo, muelle y amortiguadores hidráulicos
Dirección: Tornillo sinfín
Delanteros/traseros: Tambor
5.20-12
Carrocería: utilitario 2 puertas, descapotable de techo plegable, Comercial sin cristales traseros
Longitud/anchura/altura: 3.300/1.380/1.400 mm
Batalla: 2.000 mm
Peso: 600 kg
Desde su presentación en 1957, el SEAT 600 se convirtió en el impulsor de la motorización en España. No obstante, la popularidad del 600 dio un salto cualitativo y cuantitativo con la aparición de la versión 600 D en 1963. El SEAT 600 D acabaría siendo el "seiscientos" por excelencia: más de la mitad de las 800.000 unidades fabricadas del 600 correspondieron al 600 D.


El 600 D se presentó en la Feria de Muestras de Barcelona de 1963, donde compartió el stand de SEAT con la otra gran novedad de la marca ese año: el SEAT 1500. El cambio principal del 600 D respecto de la versión inicial, el 600 N, era la incorporación de un motor de mayor de mayor cilindrada y potencia. El nuevo propulsor pasaba de 633 a 767 cc y la potencia, de 18 a 25 CV. Las prestaciones aumentaron en consonancia, cosa que permitía al 600 desenvolverse con mayor aplomo por las carreteras de la época.
Estéticamente, el 600 D mantenía la apertura de las puertas del tipo "suicida", articuladas por detrás en lugar de por delante. No obstante, resulta fácil distinguirlo del modelo anterior porque los intermitentes pasaron de la parte superior de las aletas a debajo del faro principal y se añadió una moldura lateral cromada con un repetidor de intermitencia, además de otros cambios posteriores en los parachoques y en los faros. El arranque, además, ya se hacía por llave y no tirando de la palanquita entre los asientos.


Al igual que el 600 N, el D se comercializó en variantes berlina, descapotable y comercial. Asimismo, el 600 D fue la base de una versión propia de SEAT, el 800, un 600 más largo y con 4 puertas, que se fabricó entre 1964 y 1967.
El 600 D también fue el protagonista de la primera exportación de coches SEAT al extranjero. En noviembre de 1965, un lote de 150 unidades fue exportado a Colombia. No obstante, la prioridad seguía siendo satisfacer la demanda interna, para lo cual durante los años 60 la fábrica de SEAT en la Zona Franca de Barcelona más que duplicó su superficie y capacidad y, por tanto, la producción del 600. Así, mientras que en 1962 se habían fabricado unas 28.500 unidades del 600 N, en 1964 fueron 61.500 del 600 D. El aumento de la producción trajo consigo una reducción de costes que repercutió en el descenso del precio de venta, estimulando aún más la demanda. Además, en 1967 se fundó Fiseat, la financiera de SEAT ideada para facilitar las ventas a plazos.


Todo ello contribuyó al desarrollo económico de los años 60 y al periodo de máximo esplendor del 600, que se erigió en el modelo casi hegemónico del parque móvil nacional durante el resto de la década. El 600 D fue sustituido en febrero de 1970 por la versión E, cuya principal novedad era que las puertas por fin se abrían en el sentido "normal".
La Colección de SEAT HISTÓRICOS cuenta con dos unidades totalmente restauradas del 600 D, una berlina y un descapotable, ambos de la 1ª serie, fabricada hasta 1966. Estos 600 D más antiguos se reconocen por los parachoques planos, los tapacubos redondeados y los faros sin visera, además del depósito de combustible lateral de 27 litros, que pasó a ser de 30 litros y transversal en la 2ª serie.

Este 600 D berlina de la Colección llegó a SEAT gracias a la donación de un aficionado de la marca. Estaba muy bien cuidado y tenía muy pocos kilómetros, pero incorporaba diversos aditamentos no originales y requirió una restauración completa para devolverle su estado original. Ambas unidades se mantienen en perfecto orden de marcha y suelen participar en eventos de todo tipo.

Uno de estos eventos es la TraveSEAT, la travesía anual para los entusiastas del SEAT 600. En la edición de 2017, SEAT HISTÓRICOS participó con cinco vehículos de la Colección, entre ellos este 600 D, que arrastraba un vistoso remolque. Era un remolque Cosval, fabricado por el equipo de SEAT HISTÓRICOS siguiendo las especificaciones de la época. Se trata de un remolque diseñado con las formas de la zaga del 600, con los mismos pilotos, paragolpes y pasos de rueda que el coche, y fabricado en fibra de vidrio. En su día costaba 15.000 pesetas (carísimo, en comparación con las poco más de 60.000 que valía el 600) y permitía llevar hasta 250 kg de carga. En esta réplica, el peso máximo se ha limitado a 100 kg, mucho más acordes con las posibilidades del pequeño 600.


